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¿Qué pasa si no me saco una muela de juicio?

Las muelas de juicio suelen aparecer entre los 17 y los 25 años y son los últimos dientes en erupcionar. Debido a que aparecen cuando...

Clínica Dental de Ejemplo·24 de junio, 2026·4 min
¿Qué pasa si no me saco una muela de juicio?

Las muelas de juicio suelen aparecer entre los 17 y los 25 años y son los últimos dientes en erupcionar. Debido a que aparecen cuando la dentadura ya está completamente desarrollada, muchas veces no encuentran suficiente espacio para salir correctamente.

Cuando esto ocurre, es común que surja una duda: ¿es obligatorio sacar las muelas de juicio?

La respuesta es no. No todas las muelas de juicio necesitan ser extraídas. Sin embargo, en algunos casos pueden provocar problemas que hacen recomendable su extracción.

¿Qué son las muelas de juicio?

Las muelas de juicio son los terceros molares y se encuentran al final de cada arcada dental.

La mayoría de las personas tiene cuatro, aunque algunas pueden desarrollar menos o incluso no tener ninguna.

Cuando cuentan con suficiente espacio y erupcionan correctamente, pueden funcionar igual que cualquier otro diente.

El problema aparece cuando quedan atrapadas parcial o totalmente dentro del hueso o la encía.

¿Qué ocurre si la muela de juicio no tiene espacio para salir?

Cuando una muela de juicio no puede erupcionar correctamente, se dice que está retenida o impactada.

Esto puede generar diferentes complicaciones con el paso del tiempo.

Dolor e inflamación

Uno de los síntomas más frecuentes es el dolor en la parte posterior de la boca.

La presión que ejerce la muela al intentar salir puede causar molestias que aparecen y desaparecen durante meses o incluso años.

También puede producir inflamación de las encías cercanas.

Infecciones en la encía

Cuando la muela emerge solo parcialmente, suele quedar una pequeña porción de encía cubriéndola.

Esa zona facilita la acumulación de restos de comida y bacterias, aumentando el riesgo de infección.

Esta condición se conoce como pericoronitis.

Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor intenso.

  • Inflamación.

  • Mal sabor de boca.

  • Dificultad para abrir la boca.

  • Mal aliento.

Caries difíciles de detectar

Las muelas de juicio suelen ubicarse en zonas de difícil acceso para el cepillo y el hilo dental.

Por ese motivo, pueden desarrollar caries con mayor facilidad.

Además, esas caries pueden extenderse al molar vecino, afectando un diente completamente sano.

Daño en dientes cercanos

Cuando una muela de juicio crece inclinada, puede empujar al segundo molar.

Con el tiempo, esta presión puede provocar desgaste, inflamación o pérdida de hueso alrededor del diente adyacente.

Formación de quistes

Aunque es menos frecuente, algunas muelas retenidas pueden asociarse con la formación de quistes alrededor de la corona dental.

Estos quistes pueden crecer lentamente y afectar el hueso o los dientes cercanos.

Por eso es importante realizar controles radiográficos periódicos.

¿Las muelas de juicio siempre mueven los dientes?

Existe la creencia de que las muelas de juicio empujan todos los dientes hacia adelante y provocan apiñamiento.

Aunque durante muchos años se consideró una causa habitual, hoy se sabe que el movimiento dental depende de múltiples factores y no siempre está relacionado con las muelas de juicio.

Por eso, la extracción preventiva únicamente para evitar que los dientes se muevan no siempre está justificada.

Cada caso debe evaluarse de forma individual.

¿Cuándo no es necesario sacarlas?

Una muela de juicio puede mantenerse sin extracción cuando:

  • Ha erupcionado completamente.

  • Tiene suficiente espacio.

  • No provoca dolor ni infecciones.

  • Puede higienizarse correctamente.

  • No presenta caries ni otros problemas.

En estos casos, el odontólogo simplemente recomendará controles periódicos para vigilar su evolución.

¿Cuándo suele recomendarse la extracción?

Generalmente, la extracción se aconseja cuando la muela provoca o puede provocar problemas como:

  • Dolor recurrente.

  • Infecciones repetidas.

  • Caries.

  • Daño en dientes vecinos.

  • Quistes.

  • Falta de espacio para una correcta erupción.

La decisión se toma a partir de una evaluación clínica y radiográfica.

¿Es mejor extraerla antes de que aparezcan problemas?

En muchos casos sí.

Cuando una muela de juicio presenta una posición desfavorable y existe una alta probabilidad de complicaciones futuras, algunos odontólogos recomiendan la extracción preventiva.

Esto suele facilitar el procedimiento y reducir riesgos en comparación con una extracción realizada después de años de inflamación o infección.

Sin embargo, no todas las muelas retenidas necesitan ser extraídas automáticamente.

Conclusión

No todas las muelas de juicio deben sacarse. Algunas pueden permanecer toda la vida sin generar ningún inconveniente.

Sin embargo, cuando no tienen espacio para erupcionar correctamente, pueden causar dolor, infecciones, caries o daños en los dientes vecinos.

La mejor manera de saber si una muela de juicio necesita extracción es mediante una evaluación odontológica y una radiografía que permitan analizar su posición y prever posibles complicaciones futuras.

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